PARTE 6
7.- LA HUIDA II (Final)
—¡David nos persigue! Debemos llegar a la salida antes de que sea demasiado tarde-les comenté al resto.
Los pasos de él subiendo las escaleras nos alertó. Los nervios nos invadían.
—¡¡Ya puedo ver la luz del día!!-nos dijo Eddie, el cual iba delante.
—Sí, es cierto, en unos cinco minutos estaremos a salvo.
David nos perseguía por el largo pasillo. Cuando un disparo nos alertó.
—¡¡¡NAT!!!-fui corriendo hacia ella, se encontraba tumbada, el suelo se llenó de sangre-¡¡Nat, por favor!! ¡¡¡NAAT!!!
—¡¡Luke!! ¡Déjala ahí, debemos salvar nuestras vidas, o sino moriremos todos!-me gritó Charlie.
—¡¡NO!! Si ella no viene, yo tampoco iré...-Nat yacía en mis brazos con lágrimas recorriendo su rostro.
—Luke... Quiero que sepas, que sea como sea... Estarás siempre en mi corazón...-esas fueron sus últimas palabras, y una lágrima mía cayó sobre su rostro, no pude evitar besarle los labios.
—Hola enano-me dijo Richard apuntándome con una pistola, junto a David.
—¡Tú! ¡Estabas rendido en el suelo!-le grité.
—Sí, pero nada es suficiente para mí.
—¡¡Corred!! ¡¡Que alguien pida ayuda!!-en ese momento, solo recuerdo el pie de Richard acercándose a mi rostro.
Al abrir los ojos, me encontré que estaba en un pequeño sitio encerrado, tan sólo había un pequeño agujero, podía ver que me encontraba en un coche.
—¿Dónde estamos?-pregunté preocupado.
—¿Qué pensarías si te digo que estamos llegando a Cuba?-me preguntó Richard desde afuera.
—¡¡Sáquenme de aquí!! ¿¿Cómo habéis conseguido tal dinero para el viaje??
—¿A qué dinero te refieres?-preguntó una voz de chica.
—¿Sarah? ¿Eres tú?-le pregunté asustado.
—Sí, y no era la hija del fiscal, sino la pareja de David-en ese instante oí un beso entre ellos.
—¿Y si te digo que sólo te usamos para poder huir?-la voz de Charlie me sobresaltó.
—¿¿¿¿Charlie????
—Y también estoy yo.
—¿¿Eddie??
—Gracias a ti, hemos conseguido ganar todo el dinero necesario para la huída, tras el último robo, y como vimos que con tu "hermanita" se nos hacía imposible conseguirlo, decidimos acabar con ella-dijo David.
—¡Estáis enfermos!-les grité eufórico.
—Los únicos enfermos son ellos, que les tiraba a Richard y compañía comida para humillarlos por robar en el mercado...-me dijo Charlie.
—¡Ja, ja, ja, ja, ja...! ¿En serio le contaste esa trola?-le preguntó Eddie.
—Sí, ¡ja, ja, ja...!-respondió Sarah-Se lo creyó absolutamente todo.
Tras un extenso silencio...
—¡¡Bienvenido a Cuba!!-gritaron todos a la vez entre risas.
En un instante, no me podía creer todo lo que estaba ocurriendo, hasta que me abrieron la caja en la que me encontraba, y sí, exactamente, estábamos en Cuba... Y nunca dejaba de preguntarme: "¿Por qué a mí?".
Espero que os haya gustado la historia, y pienso que es una buena época del año en la que publicarla... Dentro de poco volveré con más mierda de la buena.. Y bueno, feliz Navidad, próspero año nuevo y felicidad... Aiwanawichuamericrisma!!!!
Aquí os voy a dejar el especial Navidad del año pasado, espero que os divierta:
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